RSS

Archivos Mensuales: septiembre 2015

CHILE PASUANO

En San Jerónimo Xayacatlán, Puebla, cuando un hombre pedía la mano de la mujer con la que planeaba casarse, los futuros suegros le preparaban una salsa hecha sólo de chiltepines, unos minúsculos chiles cuya característica principal es aflojar el llanto y los mocos del valiente que se atreve a comerlos. Para acompañar la salsa, el menú del novio era completado con un generoso plato de frijoles de olla recién bajados del fuego y tortillas hechas a mano.

image

El novio debía comer delante de todos, mientras exponía sus buenas intenciones para con la novia. El reto, aguantar el llanto y el escurrimiento nasal, pues así demostraba su fortaleza para trabajar y su seriedad hacia la familia. Con la bendición del padre, el matrimonio se consumaba y el dolor provocado por el chiltepín se convertía en placer. O eso dice la tradición…

 

Esta escena quizá sea una de las muchas que capturan el drama y placer que para los mexicanos representa el chile; contradicción de la que además se han encargado escritores como Juan Villoro y cantantes como Jorge Negrete. “La vida en compañía del chile está acompañada de toda clase de aventuras gastrointestinales, a tal grado que hemos hecho de la diarrea una forma del patriotismo”, dice Villoro. “Yo soy como el chile verde, picante pero sabroso”, cantaba Jorge Negrete

 

image

.
Desde los huevos a la mexicana en el desayuno, hasta la rajita de chile en el sándwich de la cena, pasando por la salsa de la quesadilla en la comida, comer chile para los mexicanos es casi una forma de hacer patria.

 “Para un mexicano no  tener picante en la mesa, ya sea en su casa o en su lugar de trabajo, es como comer incompleto. Lo pueden dejar uno o dos días, pero después hace falta ese sabor para disfrutar la comida”, aseguró Andrés Garibay, director comercial de la firma de chiles enlatados La Morena.

Cifras de la Secretaría de Agricultura muestran que el consumo de chiles promedio de un mexicano es de 10 kilos al año y de acuerdo con algunos datos de La Morena, los mexicanos empezamos a consumir picante alrededor de los cinco años.

 Dependiendo de la edad y de la zona del país, los mexicanos consumimos cierto tipo de chiles. Así, por ejemplo, mientras los jóvenes prefieren las rajas, las personas de mayor edad prefieren los chiles enteros a mordidas.

 

image

En el norte del país la preferencia se inclina hacia los chiles jalapeños verdes, en rajas o rodajas; en el Bajío prefieren los chiles enteros y en el sur los chipotles. El centro del país mantiene un consumo equilibrado de todos los tipos.

image

 El gusto por el picante es tal que marcas como salsa La Valentina, han sacado distintas variantes de su producto para satisfacer a sus consumidores. La razón de que existan dos tipos de etiqueta –amarilla y negra- para esta popular salsa es simple: los consumidores le pedían una salsa más picante a Don Manuel Maciel.

image

Hay  también Valentina en sobrecito de 10 gramos y en polvo. Las personas necesitaban llevar salsa a todas partes, por si hacía falta.

Y qué decir del mole, la salsa mexicana “que más está en el gusto y el sentimiento de los mexicanos”, aseguró Eduardo González, Grouper de mole Doña María en Herdez.

 Con más de 65 años en el mercado, mole Doña María produce 10 mil toneladas de producto al año y asegura que el éxito del producto se debe a que sintetiza perfectamente  el sazón de México y el gusto de los mexicanos por comer.

image

El chile pues, encierra una de las tantas contradicciones de nuestra cultura. El gusto por el dolor se mide en niveles de picor. Así, los mexicanos estamos dispuestos a pagar con nuestra vida, o por lo menos con la salud de nuestro estómago, antes que dejar de ponerle “tantita salsa” a la comida.

 

image

 
Deja un comentario

Publicado por en 15 septiembre, 2015 en chile, México, mexico, mole, salsa

 

Etiquetas: , ,

Qué pasó el 11 de Septiembre de 2001

El 11 de Septiembre de 2001, conocido como 11-S, se produjeron una serie de atentados terroristas cometidos por una red de Al Qaeda, secuestrando varios aviones y estrellándolos contra las Torres Gemelas (World Trade Center) de Nueva York. Provocaron la muerte de 3.000 personas, 6.000 resultaron heridas y se destruyeron o dañaron varios edificios emblemáticos de Estados Unidos.

La versión oficial sobre lo que ocurrió en 11-S dice que 4 aviones fueron secuestrados por un grupo de terroristas suicidas de la red yihadista de Al Qaeda. El primero se estrelló contra una de las Torres Gemelas del World Trade Center, la que se encontraba al norte. Durante el estupor y confusión inicial se pensó que podría ser un accidente. Pero un segundo avión se estrelló contra la parte media de la segunda torre. Un gran incendio acabó derrumbando la torre sur. Después también cae la torre norte. La gente corría por las calles, aterrada. Se pensaba que había llegado el fin del mundo, la tercera guerra mundial, el caos… El tercer avión se estrelló en el Pentágono, mientras que en el último los pasajeros se rebelaron y no permitieron a los terroristas estrellar el avión contra el objetivo marcado.

Fue curioso que se derrumbaran porque estaban diseñadas precisamente para soportar el impacto de aviones. Sin embargo parece ser que la temperatura extrema que causaron los incendios, hizo que se derritieran los materiales que las componían y dañó muchas estructuras del World Trade Center. Aunque existe la teoría de que se colocaron explosivos en la base de las torres y en el edificio WTC7, que no recibió impacto alguno, porque fue el mismo gobierno quien hizo un auto atentado para justificar la guerra del petróleo

Existe un Movimiento por la verdad del 11-S constituido por organizaciones que no aceptan la versión oficial que da Estados Unidos. Como hemos visto en el vídeo anterior, el desplome de las Torres Gemelas no pudo ser causado por los aviones que colisionaron porque estaban preparadas para soportar los impactos de aviones mayores. Pero además, hay otras cuestiones: ¿Por qué no se interceptaron los aviones? ¿Por qué los servicios de inteligencia y de seguridad no previnieron los atentados a pesar de las evidencias? ¿Por qué Bush seguía en una escuela 10 minutos después de producirse el primer atentado? ¿Por qué se derrumbaron 3 edificios cuando ningún rascacielos lo había hecho sin ser demolido? Y sobretodo: ¿Por qué no se hizo una investigación oficial? El siguiente vídeo, aunque sea mediante una canción, da todos los datos que se necesitan saber al respecto.

El 11 de Septiembre de 2001 Estados Unidos sufrió un auto ataque organizado por el propio gobierno mediante una operación interna llamada “Bandera Falsa“. El Pentágono no fue alcanzado por un avión, sino por un misil americano. Por eso no hay imágenes. Además el impacto sobre la primera torre, también fue mediante un misil y el segundo, un avión militar cargado con un misil, no los aviones secuestrados con pasajeros, como se informó. Después detonaron los explosivos que había en la base de ambas torres y en el edificio WTC7. Por eso se ve como el rascacielos se desploma sobre sí mismo. Esto se llevó a cabo para justificar la guerra de de Irak por petróleo y contra los musulmanes, que Estados Unidos participó para apoyar a los judíos. Así se llevaron a cabo falsas campañas contra el terrorismo.

Ocurrió con los nazis para conseguir el poder absoluto. Quemaron el edificio Reichstag y culparon a los comunistas para así proclamar el estado de emergencia. Ocurrió ya en Estados Unidos cuando John F. Kennedy fue asesinado. Oswald fue el cabeza de turco más sonado de la historia. Y existen muchos más episodios de falsa bandera. El 11-S no ha sido ni el primero… ni el último.

 
Deja un comentario

Publicado por en 11 septiembre, 2015 en Sin categoría

 

Etiquetas: , ,

Mexico Despues de Trump

Es 1ro de junio del año 2017. Donald J. Trump está por cumplir su primer semestre como Presidente de Estados Unidos de América y ha comenzado la implementación de su reforma migratoria. Lo primero que hay que decir es que la situación es confusa. Las promesas del candidato Trump fueron ambiguas y desordenadas, y la iniciativa que presentó frente al Congreso siguió la misma línea. Durante los últimos años, los expertos en términos de economía y finanzas públicas advirtieron que la mano de obra inmigrante no solamente abarataba los costos de las empresas de EUA, sino que era indispensable para el funcionamiento de la economía; de la misma manera, señalaron el alto costo que implicaría repatriar a millones de personas. Sin embargo, el proyecto migratorio de Donald J. Trump fue aprobado –en buena medida porque la mayoría de los legisladores electos basaron sus triunfos en un discurso que, como el de Trump, presentó elementos de odio y temor hacia la inmigración– y a partir de hoy sus principales componentes comienzan a hacerse realidad.

El proyecto migratorio aprobado es el mismo que Trump presentó cuando era candidato a la presidencia, con lo cual prometía “Regresar la grandeza a EUA”. Vale la pena recordarlo, ahora que la propuesta de campaña se ha convertido en ley. Con esta nueva legislación, los mexicanos que deseen viajar a EUA tendrán que pagar tarifas mayores por los documentos migratorios, y no podrán acceder a visas J-1 para intercambios educativos o culturales. Por otro lado, los mexicanos que radican en EUA ya no podrán acceder a una Green card ya que se detiene indefinidamente la emisión de estos permisos, y comenzará la deportación masiva de personas indocumentadas hacia nuestro país. Además, el gobierno estadounidense ya ha confirmado la creación del mecanismo legal que, desde esta fecha, le permite confiscar las remesas que los migrantes mexicanos mandan a sus familias en nuestro territorio, ello hasta que el gobierno mexicano aporte recursos para construcción del muro fronterizo.

El presidente Enrique Peña, en su último año de gestión y a pocos días de las elecciones presidenciales para definir a su sucesor, señala que este “volátil contexto internacional” no afectará la economía mexicana. Por otro lado, la cancillería y el embajador de México en EUA han enfatizado su interés por continuar la relación de cooperación e intercambio comercial con nuestro socio más importante. Sin embargo, entre la población crece la incertidumbre sobre el impacto que estas medidas pueden tener, y que pueda empezar a sentirse en los próximos días.

En cuanto a la economía mexicana, el efecto no será menor, ya que impedir el envío de remesas entre EUA y México tendría un costo de 23 mil 647 millones de dólares al año para las familias mexicanas. Un agravante importante de esta situación es que el impacto será mayor en las familias de menor ingreso, quienes tienden a ser los receptores de estos recursos. Para dimensionar lo que significa este monto, esto equivale a 1.4 veces el gasto en educación pública en México, o 3.5 veces el gasto gubernamental en desarrollo social. Hasta ahora ninguno de los punteros en la contienda presidencial ha sido claro sobre su plan para atender ese boquete en la economía nacional.

Por otro lado, un reto importante será proveer empleos suficientes para los 5.9 millones de personas que el Departamento de Estado americano ya empezó a enviar de regreso a nuestro país –en punto de la medianoche se cumplió el proceso legal de 200 personas, con lo que inició la deportación masiva prometida por el presidente Trump. En total, anticipamos tener de vuelta en territorio nacional a un número de personas equivalente a llenar el Estadio Azteca 56 veces. ¿Existen los incentivos y estructura legal para permitir que estos mexicanos que ya no podrán trabajar en aquel país encuentren aquí oportunidades, creen empleos y contribuyan al crecimiento económico?
Irónicamente, al cortar el flujo migratorio en EUA, México se…

 
Deja un comentario

Publicado por en 8 septiembre, 2015 en Sin categoría

 

Mientras tanto, en México…

La orden de captura contra el expresidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, es por los delitos de “asociación ilícita, cohecho pasivo y casos especiales de defraudación aduanera”. De las masacres contra indígenas ni quien se acuerde. Pero bueno, algo es algo. Mientras tanto en México… no pasa nada.

Esta semana el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, renunció a su cargo después de que fuera liberada una orden de aprehensión en su contra, tras varias semanas de una fuerte movilización social.

En abril de 2013, Pérez Molina, general retirado del ejército, fue implicado en las masacres perpetradas contra indígenas en los años 80 por un testigo, en el marco del juicio que se seguía contra el ex dictador José Efraín Ríos Montt, y no pasó nada. Además, durante su gestión hubo tres masacres de indígenas en Guatemala.

La primera fue el 4 de octubre de 2012 en el kilómetro 170 de la carretera Panamericana, en una intersección llamada Cuatro Caminos, en el Departamento de Totonicapán. Murieron siete personas y más de 30 resultaron heridas, todos pertenecientes al pueblo maya k’iché. En esa ocasión, el ejército disparó contra miles de manifestantes provenientes de 48 comunidades del mencionado Departamento, que protestaban por el creciente costo del servicio de energía eléctrica y por algunas medidas de la Reforma educativa, así como por algunas reformas constitucionales.

La movilización se dio –de manera pacífica– después de que habían solicitado en varias ocasiones el diálogo con las autoridades para tratar los temas en cuestión y no habían obtenido respuesta. Como suele suceder en esos casos, el presidente Pérez Molina declaró primero que el ejército no había disparado y posteriormente admitió que sí lo habían hecho pero “al aire”. Esta masacre fue la primera ocurrida en Guatemala después de la firma de los acuerdos de paz en 1996. Hasta la fecha, casi tres años después, no se ha esclarecido este crimen.

El 7 de septiembre de 2013, en la comunidad Kaqchikel de San José Nacahuil, municipio de San Pedro Ayampuc, un carro no identificado con hombres armados a bordo, disparó contra la población causando diez muertos y 17 heridos. Pocos minutos antes, una patrulla había recorrido la comunidad registrando a varias personas, casualmente pasando por las mismas calles por donde pasó el vehículo disparando. Nacahuil es una comunidad que se opone fuertemente a una empresa minera en su territorio. La masacre fue atribuida a pandilleros.

En un tercer suceso el 19 de septiembre de 2014, en San Juan Sacatepéquez, otra comunidad indígena (localizada al oeste de la capital guatemalteca), murieron 11 personas en lo que se documentó como un “enfrentamiento entre dos grupos de pobladores”, unos a favor de la construcción de una cementera en su territorio y otros en contra. El primer asesinado fue uno de los líderes de los opositores al proyecto. El gobierno respondió decretando el municipio en estado de excepción.

La orden de captura contra el presidente Pérez Molina es por los delitos de “asociación ilícita, cohecho pasivo y casos especiales de defraudación aduanera”, solamente por eso. De las masacres ni quien se acuerde. Pero bueno, algo es algo. Mientras tanto en México… no pasa nada.

 
Deja un comentario

Publicado por en 4 septiembre, 2015 en Sin categoría